Vivimos en un mundo donde todo se gana: el afecto, el respeto, hasta la paz. La gracia rompe esa lógica. Es Dios diciendo: 'te amo antes de que hagas algo por mí'.
No es un premio, es un regalo
La gracia significa que Dios nos da lo que no merecemos: perdón, aceptación, vida nueva. No la ganamos con religión, esfuerzo o buenas obras.
"Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios."
Efesios 2:8Nos libera del rendimiento
Cuando entiendes la gracia dejas de vivir para probar que vales. Sabes que Dios ya te ama en Cristo y desde ahí sirves, amas y creces.
Transforma desde dentro
La gracia no es permiso para vivir como quieras: es poder para vivir como fuiste creado. El amor recibido se convierte en amor entregado.
Deja de intentar merecer a Dios. Recíbelo. Ahí empieza todo.