Miles de personas han oído su nombre, pero pocas se han detenido a preguntar quién es realmente. Los evangelios lo presentan como un hombre real, con amigos, hambre y lágrimas; y al mismo tiempo como el Hijo eterno de Dios que vino a rescatarnos.
Un personaje histórico verificable
Jesús vivió en Palestina en el siglo I. Historiadores no cristianos como Tácito, Josefo y Plinio el Joven lo mencionan. Sus enseñanzas están registradas en los cuatro evangelios, escritos por testigos y personas cercanas a ellos.
Dijo ser Dios y lo respaldó con su vida
Jesús perdonó pecados, aceptó adoración y afirmó tener autoridad sobre la muerte. No era solo un buen maestro: sus palabras eran o una mentira, o una locura, o la verdad más importante que existe.
"Yo y el Padre uno somos."
Juan 10:30Vino a mostrarnos el corazón de Dios
Cada milagro, cada conversación, cada abrazo de Jesús revela cómo es Dios: cercano, paciente, justo y lleno de amor. Conocerlo a él es conocer a Dios.
Conocer a Jesús cambia todo. No necesitas tener las respuestas antes de acercarte: da un primer paso y descúbrelo por ti mismo.