Todos hemos hecho, dicho o pensado cosas que rompen nuestra relación con Dios y con los demás. La Biblia llama a eso pecado, y sus consecuencias son reales. Jesús decidió cargar esas consecuencias por nosotros.
El problema del pecado
El pecado no es solo hacer cosas malas: es vivir dándole la espalda a Dios. Nos separa de él, nos rompe por dentro y daña a otros.
"Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios."
Romanos 3:23Un intercambio en la cruz
En la cruz, Jesús tomó nuestra culpa y nos ofreció su justicia. Él pagó lo que nosotros no podíamos pagar para que fuéramos libres.
"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él."
2 Corintios 5:21La resurrección lo confirma
Tres días después Jesús resucitó. La tumba vacía es la prueba de que su sacrificio fue aceptado y que la muerte no tiene la última palabra.
Su muerte tiene tu nombre escrito. Recibir ese regalo es el paso más importante que puedes dar.